Pesca en la isla y la ruta del Sake

Nos despertamos temprano, listos para un cambio de ritmo: hoy el día iba de pesca. Nos reunimos con unos amigos de la madre de Naoki y pusimos rumbo a una isla paradisíaca e impresionante. Después de visitar una preciosa casa tradicional japonesa y conocer a algunos lugareños, nos lanzamos al agua.

hitchhiking around japan
hitchhiking around japan
hitchhiking around japan
hitchhiking around japan

Resultó ser uno de los mejores momentos de mi vida, tranquilidad en estado puro. ¡Incluso logramos pescar varios peces globo! Pasamos el resto del día comiendo juntos, pescando y simplemente disfrutando de las vistas increíbles. Para rematar un día perfecto, por la noche fuimos a un Onsen para relajarnos aún más antes de volver a casa a dormir.

hitchhiking around japan

Sake, hermanos y las calles de Osaka

La mañana siguiente estuvo llena de risas e historias antes de que nos dirigiéramos a la ciudad para hacer una «Ruta del Sake». Catamos una variedad enorme del licor más famoso de Japón, aprendiendo mucho sobre su elaboración (¡y bebiendo bastante también!).

Más tarde, recogimos al hermano de Naoki y los seis nos pusimos rumbo a Osaka para conocer a su otro hermano. Salimos a explorar la ciudad con él y con su novia, que nos invitó a cenar antes de que fuéramos a un bar local. Dejadme que os diga una cosa: ¡las noches en Osaka son absolutamente salvajes! Terminamos cayendo rendidos en el piso de su novia para pasar la noche.

El pirata de Kioto

Me desperté al día siguiente con una infección de caballo en el ojo; lo tenía completamente hinchado. ¡Tuve que andar por toda la ciudad con un parche, pareciendo un pirata de verdad!

Tras una emotiva despedida de Naoki y su familia, nos subimos a un tren hacia Kioto, la antigua capital de Japón.

hitchhiking around japan
hitchhiking around japan
hitchhiking around japan
hitchhiking around japan

Pasamos el día deambulando por calles tradicionales y templos impresionantes. Estuvimos «vagabundeando» un buen rato, simplemente dejándonos llevar por la ciudad, hasta que una mujer de la zona nos ayudó a encontrar un sitio donde quedarnos.

Encontramos un hotelito de mala muerte, pero barato, para pasar la noche. Tras una ducha rápida y un cambio de ropa, fuimos a cenar a una taberna local. Pasamos el resto de la noche explorando Gion, el famoso distrito del entretenimiento. Bebimos, bromeamos y conocimos a muchísima gente interesante antes de volver finalmente al hotel para caer redondos.

Continuará…

Scroll al inicio